#Hablandoalchilecr / El Juego, CEO de WWE, fue el encargado de darle el adiós al Conejo Malo tras su extraordinaria actuación en Wrestlemania.

Bad Bunny cumplió su sueño de toda la vida: Ser una superestrella de WWE (FOTO: Instagram)

Estados Unidos /

Bad Bunny es tal vez la estrella más importante de la música latina en los últimos años. Discos de platino, grammys, éxitos mundiales, récords de ventas y a pesar de ello, el puertorriqueño sacrificó varios meses de su carrera por cumplir su sueño más deseado desde niño: Ser luchador de WWE.

Su irrupción en Royal Rumble y su impresionante actuación este fin de semana en Wrestlemania en contra de The Miz y John Morrison, dejaron al mundo con la boca abierta y le valieron el respeto de hombres importantes en la industria.Te recomendamos: Evander Holyfield volverá al ring con pelea de exhibición en junio

Uno de ellos es Triple H, que siempre lo apoyó desde sus primeras visitas a las funciones y PPW de la empresa en 2019 y que fue de los principales impulsores para que se diera la rivalidad que culminaría de la mejor forma este sábado.

A través de un video publicado por WWEHHH despide al Conejo Malo de la empresa, le agradece su profesionalismo y le dice que es momento de regresar a hacer lo suyo.

Bunny recibe un maletín con un micrófono adentro, se sube a su clásico camión y avanza directo a ‘El Último Tour del Mundo’, nombre de su último disco y de la próxima gira que estará haciendo el cantante por todo Estados Unidos.https://d-13721379443540617714.ampproject.net/2103261048002/frame.html

Bad Bunny cerró bocas

Con un gran manejo de tiempos, de personaje y con movimientos que ni siquiera pueden hacer varios luchadores, Bad Bunny la rompió toda el sábado en Wrestlemania y su espectacular actuación le valió el respeto de estrellas del cuadrilátero.

Uno de ellos fue Randy Orton, que en entrevista previo al domingo en WM, le agradeció al reguetonero su entrega y el respetar a la WWE como pocos lo habían hecho.

“Bad Bunny alteró su calendario, detuvo todo por cumplir su sueño, arriesgó su carrera musical para meterse al ring. Yo lo vi entrenando sin parar con entrenadores de WWE, hasta cinco horas al día. Hoy le digo a Bad Bunny: ‘Gracias por respetar y apreciar lo que hacemos, te considero mi colega superestrella a partir de ahora’, fue maravilloso”.

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