El subdirector de Planificación del MINSA, el doctor Israel Cedeño, reiteró en una entrevista con la televisión local TVN el llamada a la población a permanecer en casa, y recalcó que las personas de todas las edades son susceptibles de padecer la enfermedad.

Las autoridades sanitarias cifraron el domingo en 313 los casos confirmados del COVID-19 en Panamá, de los que 268 en aislamiento domiciliario, y 42 hospitalizados, 13 de estos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Panamá aplica fuertes medidas de distanciamiento social: cierre de negocios e industria no esenciales, suspensión de clases, cerco sanitario en el área Metropolitana y zonas contiguas, y un toque de queda nocturno.

Pero las autoridades avanzaron que podrían tomar medidas más fuertes, como la de una cuarentena total obligatoria, dado que la población continúa saliendo a las calles pese a los llamados a no hacerlo.

Panamá mantiene todos los vuelos internacionales suspendidos desde la noche del domingo, una medida que se suma a la prohibición de entrada al país de extranjero.